El Partido Acción
Nacional, la Fundación Rafael Preciado Hernández y la Secretaría Nacional de
Acción Juvenil, así como familiares y amigos de Carlos María Abascal Carranza,
le rindieron un emotivo homenaje en el marco de la presentación del libro “Un
cristiano en la vida pública”, de María Luisa Aspe Armella.
En el Auditorio
Manuel Gómez Morin, de la sede nacional del PAN, el Secretario General del Partido,
Damián Zepeda Vidales, definió a Carlos Abascal como un mexicano destacado y
excepcional que tuvo muchas virtudes, “pero que principalmente hizo de la
congruencia su modo de vivir”.
“Carlos Abascal tuvo
la capacidad de conciliar perfectamente los valores personales con su vida
pública, lo que no siempre es sencillo de hacer. Su vida pública estuvo marcada
por la eficacia y por los resultados. Como Secretario del Trabajo y Previsión
Social logró que en este país existiera una inédita paz laboral, a pesar de que
formaba parte de un gobierno de alternancia, emanado de un partido que era
ajeno al histórico pacto corporativo de los grandes sindicatos con el Estado
mexicano”.
También, destacó
Zepeda Vidales, su paso por esta dependencia federal permitió al país transitar
hacia una nueva cultura laboral, cuya base debía ser la dignidad de la persona,
que incluye reconocer que el trabajo humano tiene un valor ético y trascendente
que excede a su valor meramente económico, por lo que debe ser como un medio para
el desarrollo integral del individuo.
“Esa visión, por
supuesto, es plenamente compartida por el Partido Acción Nacional. Ahora que
estamos en el proceso de elaboración de nuestra plataforma política para el
proceso de 2018, sin duda vamos a retomar estas ideas que impulsó don Carlos
para ponerlas en práctica una vez que regresemos al gobierno”, agregó.
Por su parte, el
Secretario de Comunicación del PAN, Fernando Rodríguez Doval, destacó la
capacidad de diálogo de don Carlos Abascal, con quien trabajó estrechamente
durante sus dos últimos años de vida, primero como Secretario General Adjunto
en el CEN del PAN y, posteriormente, como Director General de la Fundación
Rafael Preciado.
“Carlos Abascal era
un político profundamente dialogante que creía en el diálogo como un mecanismo
para resolver conflictos y para sacar adelante acuerdos. Es decir, él creía en
un diálogo con resultados. Cuando Carlos fue Secretario del Trabajo y
Secretario de Gobernación, a través del diálogo, del acuerdo, de esta capacidad
de conciliación, logró sacar adelante muchísimos acuerdos muy importantes para
el país. Era un hombre con una enorme autoridad moral y que siempre iba al
encuentro de los que no estaban con él”, recordó el hoy también Director
General de la Fundación Rafael Preciado Hernández.
Durante la
presentación del libro y homenaje, también participaron la autora, María Luisa
Aspe Armella; Gerardo Aranda Orozco, Vicepresidente del Centro de Estudios
Políticos (CEPOS); Rodrigo Abascal Olascoaga, Presidente de la Fundación Carlos
María Abascal Carranza; y Alan Ávila Magos, Secretario Nacional de Acción
Juvenil, quienes coincidieron en recordar que el homenajeado consideraba a la
política como un arte, como una ciencia y como una virtud.
conciliar intereses diversos requiere talento y capacidad; como una ciencia,
porque el político debe ser un conocedor de la realidad y tener una formación
por encima de lo ordinario; y como una virtud porque solamente buscando el bien
de los demás es posible entregarse a esta actividad, la polític