Columna Opinión Económica y Financiera.
«ALTAMIRA MOTOR DEL EMPLEO FORMAL EN TIEMPOS DEL REZAGO»
Dr. Jorge A. Lera Mejía.
Altamira destaca como el nuevo motor industrial de Tamaulipas y generador del empleo formal gracias a su puerto internacional, crecimiento poblacional y dinamismo económico, recibiendo el nombramiento de primer Polo de Desarrollo del Bienestar (Podecobi) bajo el Plan México 2025.
En contraste con la franja fronteriza, Altamira sostiene la creación de empleo formal, especialmente en los últimos meses, mientras que otras ciudades sufren recortes o estancamiento laboral.
De acuerdo al IMSS, en agosto de 2025 el empleo formal en todo Tamaulipas volvió a disminuir, acumulando dos meses consecutivos de bajas y posicionando a la entidad entre las de mayor rezago en generación de empleos formales a nivel nacional. Al cierre de agosto, los trabajadores formales registrados en Tamaulipas disminuyeron de 693,687 en julio a 693,172 en agosto, lo que representa la pérdida de 515 plazas y una reducción mensual de 0.07%.
Causas del Auge Económico en Altamira
Infraestructura portuaria y corredor industrial: Altamira posee una de las plataformas portuarias y logísticas más avanzadas de México, moviendo más de 28 millones de toneladas anuales, lo que posibilita la atracción constante de inversiones nacionales e internacionales en petroquímica, automotriz y nuevos sectores industriales.
Incentivos y simplificación administrativa: El municipio ha recibido incentivos fiscales y facilidades regulatorias como Polo de Desarrollo, lo que ha favorecido la instalación de nuevas empresas y una rápida generación de empleo formal.
Programas de capacitación y formación dual: En colaboración con los sectores público y privado, Altamira ha impulsado programas de capacitación técnica que permiten contar con mano de obra calificada, clave para sostener el ritmo de altas en el IMSS y mantener la productividad del parque industrial.
Diversificación productiva: A diferencia de la dependencia de la maquila en el norte, Altamira cuenta con industrias altamente diversificadas y de gran valor agregado, permitiendo una menor exposición a ciclos recesivos o conflictos comerciales internacionales.
Dependencia de la economía estadounidense: Las ciudades fronterizas enfrentan menor crecimiento y hasta pérdida de empleos en el programa IMMEX (maquila) debido a incertidumbre arancelaria, aumentos al salario mínimo y baja en la demanda exportadora.
Relocalización y encarecimiento laboral: El aumento del salario mínimo en la zona libre fronteriza ha encarecido los costos, lo que motiva a empresas a buscar destinos más competitivos dentro de México, siendo Altamira uno de los principales beneficiarios de esta relocalización.
Ajuste estructural del modelo maquilador: El esquema de mano de obra intensiva y bajo margen pierde atractivo frente al potencial de cadenas productivas integradas y tecnificadas presentes en Altamira y su corredor industrial.
Altamira fue el municipio con mayor incremento de afiliaciones al IMSS en el estado, generando 2,574 nuevos puestos formales en el mes de agosto (alza de 5.55%), lo que evitó una crisis laboral mayor a nivel estatal.
En contraste, Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo —los tres mayores empleadores tradicionales— acumularon una pérdida conjunta de 2,186 plazas durante agosto 2025.
Altamira ocupa ya el sexto lugar estatal en empleo formal (48,925 afiliados IMSS), acercándose rápidamente al top cinco, gracias a su aporte neto positivo y sostenido.
La designación como primer Polo de Desarrollo para el Bienestar no solo reconoce el peso estratégico del municipio, sino que lo convierte en ejemplo del viraje estructural del desarrollo tamaulipeco: menos dependencia de la maquila y mayor apuesta por sectores industriales avanzados, logística y encadenamiento productivo, respaldados por políticas públicas y alianzas multisectoriales.