Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- Empresarios e industriales de Altamira han sido blanco de intentos de extorsión telefónica por parte de supuestos inspectores que, sin acreditación alguna, se hacen pasar por personal de Protección Civil para exigir documentos y solicitar pagos en efectivo. Así lo reveló Romel Martínez Flores, director de Protección Civil municipal, al advertir que estas prácticas no solo son ilegales, sino que buscan aprovecharse del desconocimiento normativo de los establecimientos.
El funcionario fue enfático al señalar que la dependencia a su cargo nunca realiza cobros en efectivo ni solicita pagos por teléfono, y que cualquier revisión oficial inicia, en primer término, con exhortos formales para la regularización de las condiciones de seguridad, siempre a través de canales institucionales. “Ha habido reportes de pseudoinspectores que estuvieron haciendo llamadas telefónicas a nombre mío y de la dependencia, pidiendo documentación y un monto económico para supuestas inspecciones”, sostuvo.
De acuerdo con el testimonio recabado, las llamadas se dirigieron principalmente a comercios como tiendas de ropa y depósitos, y ocurrieron la noche del domingo, mientras el personal oficial de Protección Civil se encontraba desplegado en labores de coordinación durante un evento masivo en el estadio Tamaulipas.
Martínez Flores calificó los hechos como “muy graves” y agradeció que los dueños de los negocios hayan reportado de inmediato la situación, lo que permitió identificar el patrón de fraude.
El director subrayó que todo el personal autorizado debe presentarse debidamente uniformado, con gafete oficial, clave laboral y, de ser requerido, identificación oficial, y reiteró el llamado a no entregar dinero ni documentos a terceros. Cualquier duda o irregularidad —precisó— debe denunciarse directamente ante la Dirección de Protección Civil o a través de sus canales oficiales.
En un segundo plano, pero dentro del mismo marco preventivo, Martínez Flores explicó que el municipio trabaja de manera coordinada con el sector industrial para fortalecer la gestión de riesgos, en un contexto marcado por el crecimiento industrial y comercial de la zona. Si bien reconoció que los materiales químicos utilizados en la industria implican riesgos inherentes, precisó que las empresas cuentan con estrictos protocolos y “candados de seguridad” que han permitido evitar incidentes mayores en la región sur del estado, particularmente en Altamira.
El funcionario adelantó que se reforzará la capacitación del personal y el acercamiento con cámaras empresariales, privilegiando un enfoque de acompañamiento y regularización antes que uno sancionador. La prioridad —concluyó— es proteger el bien social, el patrimonio y la vida de las personas, al tiempo que se combate cualquier práctica que vulnere la legalidad y la confianza entre autoridad y ciudadanía.