#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
El autocandidateable
En política, nadie levanta la mano para pedir orden si no siente que el ruido le incomoda. Y el reciente llamado de Humberto Prieto Herrera a frenar la promoción anticipada rumbo a la gubernatura de Tamaulipas tiene más lectura entre líneas que discurso institucional.
El presidente de la Junta de Gobierno del Congreso pidió calma, pidió respeto a los tiempos, pidió que nadie se adelante. Dijo que las encuestas distraen, que las campañas adelantadas enturbian el debate y que pensar en la gubernatura sería hasta una falta de respeto para los tamaulipecos. Todo muy correcto. Todo muy pulcro. Pero también muy revelador.
Porque hasta antes de su declaración, seamos claros, nadie estaba hablando seriamente de Humberto Prieto como candidateable. Nadie lo tenía en la conversación central. Nadie lo colocaba en la baraja real de aspirantes. Fue él mismo quien, al descalificar encuestas y negar una candidatura, terminó poniéndose en el reflector.
El enojo, o al menos la incomodidad, parece venir de otro lado. En un escenario donde varios aspirantes ya caminan, se miden y se exhiben con números, aunque sean de redes sociales, no resulta descabellado pensar que ver esos ejercicios desde los últimos lugares provoque más coraje que reflexión. Y cuando el termómetro no favorece, la solución suele ser pedir que lo apaguen.
Prieto dice que no quiere la candidatura. Y probablemente dice la verdad. No porque sea un acto de desprendimiento político, sino porque sabe que ese escenario es, hoy por hoy, un hecho muy lejano. Tan lejano que cuesta trabajo imaginar que en algún momento alguien le ponga esa candidatura sobre la mesa. La política no premia cargos, premia trayectorias, momentos y contextos. Y en ese tablero, otros llevan ventaja clara.
CARMEN LILIA Y LA UAT
La reciente entrega de infraestructura en la Preparatoria UAT Nuevo Laredo no solo es un simple corte de listón. Es la confirmación de una ruta clara que ha decidido transitar el gobierno municipal que encabeza Carmen Lilia Canturosas Villarreal, apostar por la educación como política pública, no como consigna de campaña.
La coordinación con la Universidad Autónoma de Tamaulipas, encabezada por el rector Dámaso Anaya Alvarado, dejó constancia de algo que en la administración pública no siempre ocurre, institucionalidad. El arranque formal del periodo escolar UAT 2026-1 fue el marco ideal para refrendar una alianza que hoy se traduce en espacios dignos, funcionales y pensados para el presente y el futuro de la juventud neolaredense.
Con una inversión municipal superior a los 11.6 millones de pesos, destinada a la construcción de una techumbre, estacionamiento, andadores y áreas interiores sobre más de 4 mil 500 metros cuadrados, el mensaje es claro, la educación media superior no es un eslabón olvidado. Los 227 alumnos que integran la matrícula de este ciclo no solo reciben aulas, reciben condiciones de aprendizaje acordes a una ciudad que aspira a ser referente.
No pasó desapercibido el reconocimiento del rector Dámaso Anaya al respaldo del gobierno municipal. Tampoco la postura de la alcaldesa al reiterar que invertir en educación es invertir en desarrollo social y económico. Ambas afirmaciones se sostienen cuando se observa el conjunto del proyecto, una preparatoria inaugurada en octubre de 2024, con aulas equipadas, laboratorios, talleres, cafetería, cancha techada e infraestructura autosustentable que responde a los desafíos actuales.
Estas acciones, además, encuentran coherencia con el proyecto humanista del gobernador Américo Villarreal Anaya, donde la educación se concibe como derecho y como palanca de transformación social… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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