El término sharenting es la unión de conceptos como compartir y paternidad (en inglés «𝐬𝐡𝐚𝐫𝐞» y «𝐩𝐚𝐫𝐞𝐧𝐭𝐢𝐧𝐠»), y surge debido a que, se han comenzado a percibir los efectos de estos nuevos hábitos, sobre todo en lo relativo a la imagen de los menores.
El «sharenting» es la 𝐜𝐨𝐬𝐭𝐮𝐦𝐛𝐫𝐞 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐝𝐫𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐫 𝐞𝐧 𝐫𝐞𝐝𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐚𝐥𝐞𝐬 fotos, vídeos e información personal de sus hijos.
Aunque muchos lo hacen por orgullo o para conectar con otros padres, supone riesgos importantes para la privacidad y seguridad de los niños.
En promedio, los padres han publicado unas 1.300 imágenes de sus hijos antes de que cumplan 13 años, generando una huella digital permanente que no siempre se puede borrar.
Esta exposición 𝐚𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐥𝐚 𝐯𝐮𝐥𝐧𝐞𝐫𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐦𝐞𝐧𝐨𝐫𝐞𝐬 a ciberacoso, robo de identidad, grooming o creación de contenidos abusivos, ya que datos personales (nombre, fecha de nacimiento, escuela, etc.) quedan accesibles públicamente.
Es 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐨𝐛𝐥𝐢𝐠𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 como padres, reflexionar sobre las imágenes o vídeos que compartimos, plantearnos si nuestra forma de proceder conlleva riesgos para nuestros hijos/as, si ellos/as están de acuerdo con esta práctica, o si lo estarán en el futuro.
La conclusión, en la mayor parte de los casos, implica 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐜𝐢𝐞𝐫𝐭𝐚 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐡𝐚́𝐛𝐢𝐭𝐨𝐬, buscar un equilibro y reducir la exposición de los menores en Internet.







