Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- Bajo la vigilancia estricta del Instituto Nacional Electoral (INE), la organización “Somos México” celebró una asamblea distrital en el sexto distrito federal de Tamaulipas como parte de su ruta para constituirse en partido político nacional. El proceso, lejos de ser un trámite automático, exhibe la complejidad jurídica y administrativa que implica la creación de una nueva fuerza política en el país.
Donato Pérez Carrillo, vocal ejecutivo de la 06 Junta Distrital Ejecutiva del INE con sede en Ciudad Mante, explicó que la autoridad electoral tiene un papel limitado pero crucial: certificar que cada asamblea cumpla con los requisitos legales. “Nosotros ahorita estamos en la labor de certificación de que esta asamblea se lleve a cabo de manera válida”, señaló durante la entrevista, al subrayar que uno de los elementos centrales es el quórum mínimo de 300 personas afiliadas de forma válida.
El funcionario precisó que la normativa otorga márgenes claros, pero estrictos. “Está por concluir la hora establecida, que es las 12 horas para el inicio de la asamblea. No han llegado al quórum. El procedimiento marca que se les puede otorgar, si así lo solicitan, la prórroga de una hora más para intentar acreditar ese quórum de 300 personas como mínimo y que puedan llevar a cabo válidamente su asamblea”, detalló.
Más allá del evento local, Pérez Carrillo contextualizó la dimensión nacional del proceso: “Esta es uno de los requisitos que tienen que cumplir, al menos en forma general a nivel país, 200 asambleas con 300 personas por lo menos y entre otros requisitos el nombramiento de delegados, la celebración de una asamblea nacional, etcétera”. La creación de un partido, insistió, es una carrera de fondo sometida a filtros sucesivos.
Uno de los puntos más sensibles es la afiliación ciudadana, especialmente cuando se trata de personas que ya militan en otros partidos políticos. Al respecto, el vocal ejecutivo fue claro: “Siempre se toma en cuenta la acreditación más reciente”. Esta regla, explicó, responde al principio constitucional de libertad de afiliación. “Es la libertad de la ciudadanía de hacerlo”, afirmó, dejando en claro que no existe impedimento automático para que un ciudadano participe en una asamblea de una organización en formación.
Sin embargo, el efecto jurídico pleno de esa afiliación no es inmediato. “Exactamente. Porque puede no cumplirlo. Hay muchas agrupaciones que están en el proceso de conformación. Seguramente no todas lo lograrán”, advirtió. Solo en caso de que la organización obtenga el registro como partido político nacional, “se consolida su padrón de militancia y ahí sí podía entrar en conflicto, pero reitero, es la afiliación más reciente la que prevalece”.
Los plazos también juegan en contra. Pérez Carrillo recordó que el periodo para cumplir con los requisitos formales es limitado: “Último 28 de febrero se cierra ya. Los que entraron entraron y los que no”. Aun así, el cierre de asambleas no implica una resolución inmediata. “Lleva más tiempo porque tiene que celebrar todavía su Asamblea Nacional con los delegados que fueron designados… tienen que hacerse la certificación de esas asambleas… hay que validar los registros de las personas que están intentando afiliarse”, explicó.
Ese trabajo minucioso incluye la revisión de posibles inconsistencias en el padrón electoral, desde homonimias hasta la suspensión de derechos político-electorales. Solo después de esa validación exhaustiva, a nivel distrital y nacional, el INE estará en condiciones de resolver si “Somos México” cumple con los estándares legales para convertirse en partido político.
En un contexto de desconfianza ciudadana hacia las instituciones políticas, el mensaje del INE es inequívoco: la pluralidad es bienvenida, pero solo bajo reglas estrictas y verificables. La democracia, parece decir la autoridad electoral, no se improvisa; se acredita expediente por expediente. Y en Altamira el quórum de la asamblea no llegó a los 300 asistentes, aunque se postergó la hora de gracia.