Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- En Altamira, el margen de maniobra presupuestal dejó de ser un tecnicismo administrativo para convertirse en una apuesta estratégica por la seguridad urbana. El alcalde Armando Martínez Manríquez anunció que las recientes adecuaciones a las reglas de operación del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN) permitirán al municipio redirigir parte de los recursos hacia rubros antes vedados, entre ellos la iluminación pública y el equipamiento de los cuerpos de emergencia.
La modificación —dada a conocer en una reunión celebrada en días recientes en Ciudad Victoria con autoridades estatales— amplía el margen de aplicación del 20% destinado a seguridad. Para el edil, no se trata de un simple ajuste contable, sino de una redefinición del enfoque preventivo.
“Sí, cómo no. Sí, perdón, sobre todo que las reglas se mejoran, nos van a permitir ya tener la oportunidad de que dentro del programa FORTAMUN pues entren entre el apoyo que es un tema de seguridad, que el 20% que tenemos de seguridad pues lo podamos distribuir en áreas como tan importantes como es la iluminación, por ejemplo, que no estaba considerado(…) como los uniformes que tampoco estaban considerados del de lo que es protección civil, tránsito, bomberos, nos ampliaron el potencial que tenemos los ayuntamientos para poder generar mejores condiciones de seguridad y que el recurso que tenemos por derecho los ayuntamientos de hacerlo lo apliquemos de la mejor manera posible”, afirmó.
El énfasis en la luz pública no es retórico. Martínez Manríquez sostuvo que el alumbrado debe entenderse como infraestructura crítica de prevención del delito. “Se pensaría que la iluminación no tiene nada que ver, pero lo habíamos comentado siempre, la iluminación, hay inseguridad. Ojalá, qué bueno que las autoridades ya lo liberaron, lo autorizaron y eso es un gran beneficio para todas y todos”, dijo, al subrayar que la oscuridad urbana es terreno fértil para la comisión de ilícitos.
La estrategia no se limita al alumbrado. El gobierno municipal proyecta una redistribución territorial de Protección Civil y Tránsito, replicando el modelo aplicado al nuevo cuartel de bomberos en la zona norte. “Sí, así es. Así hacer, lo que hicimos. Estamos haciendo con bomberos en un área específica, tener también a tránsito, tener la protección civil y que podamos tener la oportunidad de brindar un mejor servicio en temas de seguridad tan importante para nuestro municipio”, señaló.
NUEVO CUARTEL Y CONECTIVIDAD ESTRATÉGICA
El nuevo cuartel de bomberos, próximo a inaugurarse, se ubica en un punto neurálgico conectado con la avenida que llevará el nombre de la Industria y el libramiento de tránsito pesado. La apertura de esta vialidad busca reducir tiempos de respuesta hacia el norte del municipio, una zona de crecimiento industrial y habitacional.
“Ya está en los últimos toques. Inclusive ya se abrió la avenida que se va a llamar de la Industria del libramiento de tránsito pesado. Ya enfrente estamos preparándonos para que podamos tener esas entrada y salida directa cuando sobre todo para cuando vayan hacia el norte alguna contingencia puedan de manera rápida, inmediata. En unos días más, antes de fin de mes, vamos a estar inaugurando”, adelantó.
Por lo tanto, en el trasfondo, la discusión trasciende la obra pública: se trata de cómo los municipios, históricamente constreñidos por reglas rígidas de gasto federal, buscan mayor autonomía para atender realidades locales. En Altamira, esa autonomía comienza con un principio básico: encender la luz como política de seguridad y reorganizar el territorio para responder con mayor eficacia ante la emergencia.