DATOS SOBRE LA SEMANA SANTA

DATOS SOBRE LA SEMANA SANTA

Por: Eusebio Ruiz Ruiz.

La fecha en que se celebra la Semana Santa es diferente cada año: En 2023, inició el 2 de abril y terminó el día 9; en el 2024, abarcó del 24 al 31 de marzo; en el 2025 empezó el 13 de abril y finalizó el día 20.

Ahora, en el 2026,  se iniciará el 29 de marzo, Domingo de Ramos o Domingo de la Pasión del Señor y culminará el 5 de abril, Domingo de Resurrección, este mismo día  inicia el tiempo litúrgico de la Pascua.

En el año 325, en el Concilio de Nicea, se tomó el acuerdo de que la Pascua de Resurrección se celebrara el primer domingo después de la luna llena que ocurra tras el equinoccio de primavera, esta es la razón de la diferencia en las fechas.

Para los católicos la Semana Santa es sumamente importante, lo esencial de este tiempo es la oración y reflexión sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

En la primitiva Iglesia, siglos I al III,  únicamente se solemnizaba el viernes y sábado santos, se observaba un ayuno muy riguroso, más tarde pasó también al miércoles, posteriormente a toda la semana. Actualmente, durante la Semana Santa,  sólo se pide ayuno y abstinencia el Viernes Santo.

Para celebrar la Pascua de Cristo se reservó un domingo al año, esto quedó establecido en el siglo II.

Por aquellos siglos, a la Semana Santa se le llamaba “La Gran Semana”, ya desde entonces iniciaba con el Domingo de Ramos y terminaba con el Domingo de Resurrección.

En el siglo IV los latinos la llamaban “Hebdomana Paschalis” (Semana de la Pascua), mientras que los orientales le daban el nombre de “Hebdomana Maior” (Semana Mayor).

El domingo con el que inicia la Semana Santa se le ha llamado de diversas maneras:

En Roma, desde tiempos muy remotos, se le llamó “Dominica in Palmis” (Domingo en las Palmas) o “De Passione Domini” (De la Pasión del Señor), estos términos subrayaban el aspecto triunfal que ofrecen las palmas y los ramos, así como el carácter de la Pasión de Jesucristo.

En la Galia y en España se le denominó “Pascha Competentium” (Paso de Competente), en virtud de que se hacía la “Traditio Symboli” (Tradición del Símbolo) a los candidatos al Sacramento del Bautismo, llamados “competentes”.

Otra manera de llamar a este domingo fue “Dominica Capitulavium” (Lavado de cabezas del domingo), ya que los catecúmenos se lavaban la cabeza y todo el cuerpo para prepararse a recibir el Bautismo.

En muchas partes se le conoció como “Domingo de la Indulgencia”, pues ya estaba muy próxima la reconciliación de los penitentes.

Actualmente se le llama Domingo de Ramos o Domingo de la Pasión del Señor, la Iglesia recuerda la entrada de Cristo a Jerusalén para consumar su Misterio Pascual. En este año, en el Evangelio, se proclama la lectura de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según el evangelista San Mateo.

El Lunes Santo es llamado Lunes de Autoridad, día en que se recuerda el gesto de María, la hermana de Lázaro, que unge con un costoso perfume los pies de Jesús y los seca con su cabellera, hecho que anuncia la unción del cuerpo de Jesús antes de ser sepultado; ante este gesto de amor, adoración y entrega, Judas Iscariote protesta: “¿Por qué no se ha vendido ese perfume en trescientos denarios para dárselos a los pobres?”, provocando que Jesús corrija con autoridad a Judas sobre el sentido del gesto realizado por María. La autoridad de Jesús no es fuerza ni violencia, por el contrario, es amor y perdón.

El misal “Pan de la Palabra” presenta dos actitudes que contrastan: María, que reconoce al Señor digno de todo, y la dureza del corazón de Judas. Y viene el cuestionamiento: “¿Cómo acogemos a Jesús en esta Semana Santa? ¿Con un corazón que se abre y se dona, o con un corazón que calcula, crítica y se cierra?”

El Martes Santo es considerado el Martes de la Controversia, Jesús anuncia que uno de ellos lo va a traicionar, refiriéndose a Judas Iscariote. Además, el Señor profetiza la triple negación del apóstol Pedro antes de que cante el gallo. El misal mensual “Pan de la Palabra” invita a reflexionar sobre cuáles son las actitudes de “Judas”, con las que cada católico hiere la confianza del Señor y cuáles son las actitudes de “Pedro” que prometen mucho pero que a la hora de la prueba fallan.

El Miércoles Santo, conocido como Miércoles de la Traición, es el día en que se recuerda la traición de Judas, el apóstol que entregó al Maestro por 30 monedas de plata: “¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?”, fue la pregunta que les hizo a los sumos sacerdotes, le puso precio al que tenía un valor infinito.

Por la mañana del Jueves Santo se celebra la Misa Crismal, el obispo y los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales, se bendicen los óleos sagrados y el santo crisma, por razones pastorales y logísticas esta celebración se puede realizar un día antes.

Este mismo día concluye la Cuaresma, la Misa vespertina de la Cena del Señor ya forma parte del Triduo Pascual, esta celebración data del siglo IV. El mensaje principal está orientado al mandamiento del amor, la humildad, el servicio fraternal y a la institución de los sacramentos del Orden Sacerdotal y de la Eucaristía.

En el Viernes Santo de la Pasión del Señor no se celebra Misa ni ningún sacramento. Es un día de silencio, oración, reflexión,  ayuno y abstinencia de carne. Se realiza la Celebración de la Pasión del Señor, ésta consta de tres partes: Liturgia de la palabra, adoración de la Santa Cruz y Sagrada Comunión.

En otros momentos del día se reza el Viacrucis, las Siete Palabras y el Rosario del Pésame.

Los documentos Traditio Apostolica (Tradición Apostólica) de San Hipólito, y la Didaskalia Apostolorum (Enseñanza de los Apóstoles), ambos del siglo III, hablan de la práctica del ayuno entre los cristianos los días viernes y sábado previos a la Vigilia Pascual

Es en el siglo IV, en Jerusalén, es cuando se dan las primeras celebraciones litúrgicas de la Pasión del Señor; mientras que los testimonios más antiguos de una liturgia de Viernes Santo en Roma proceden del siglo VII, estos datos se conocen gracias al oficio presbiteral Sacramentario Gelasiano, y a la liturgia papal Sacramentario Gregoriano.

En el Sábado Santo se recomienda el silencio y la meditación, es el día de la espera y la esperanza de la resurrección de Cristo, al igual que el viernes santo, es “alitúrgico”.

Por la noche se realiza la Vigilia Pascual, “la madre de todas las celebraciones” de la Iglesia, ceremonia con la que se inaugura la Pascua, el triunfo de Jesús sobre la muerte, esta celebración se divide en cuatro partes: Rito de la luz o lucernario, liturgia de la palabra, liturgia bautismal y liturgia eucarística. En los orígenes de la Iglesia, este día se caracterizaba por ser de ayuno absoluto, desde el siglo II se celebra una fiesta específica como memoria actual de la Pascua de Cristo.

Es con la Vigilia Pascual del sábado por la noche con la que se inicia el Domingo de la Pascua de la Resurrección del Señor, la palabra vigilia” quiere decir: “la tarde y noche anteriores a una fiesta”.

Con el Domingo de Resurrección comienza el Tiempo Litúrgico de la Pascua, periodo de 50 días.

Redaccion: