El Presidente Donald Trump exigió a los aliados de la OTAN compromisos específicos para asegurar el Estrecho de Ormuz una vez que finalicen los combates en Irán. La exigencia busca garantizar el flujo en esta vía marítima, por donde transita el 20 por ciento del petróleo y gas natural del mundo.
El Secretario General de la Alianza, Mark Rutte, informó tras reunirse con el mandatario estadounidense que Washington espera el despliegue de buques de guerra, dragaminas y tecnología de radar en los próximos días. Según reportes diplomáticos, la petición ha sido interpretada por las naciones europeas como un «ultimátum».
El cierre de este estrecho ha provocado el disparo de los precios globales de la energía, generando preocupación por una posible escasez de combustible que afectaría directamente los costos operativos y de consumo. Al respecto, Mark Rutte afirmó que los países de la alianza están «buscando la manera de contribuir» para mantener abierta la navegación.
Actualmente, una coalición liderada por Reino Unido e integrada por 40 países —incluidos Canadá y Japón— se ha comprometido a colaborar en la reapertura de la vía. No obstante, el gobierno de Trump evalúa una lista para clasificar a los aliados según su apoyo en el conflicto contra Irán, contemplando incluso el retiro de tropas estadounidenses en Europa.
Por su parte, el líder supremo de Irán, el Ayatolá Mojtaba Jam, declaró que su país llevará la gestión de Ormuz a una nueva fase. Esto ocurre tras reportes de que el gobierno iraní cobra un peaje de un dólar por barril a los buques petroleros, práctica que el Presidente Trump exigió detener de inmediato.







