Ren Hongbin, presidente del Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional, hizo un llamado formal al Gobierno de México para profundizar la relación bilateral y la cooperación económica. Durante una sesión de trabajo con el Grupo de Amistad México-China en la Cámara de Diputados, el funcionario asiático destacó que la estabilidad actual es propicia para escalar el intercambio comercial a nuevos niveles.
Hongbin señaló que la próxima celebración de la Copa Mundial de la FIFA en territorio mexicano representará una ventana de oportunidad crítica. Según el directivo, este evento no solo atraerá turismo, sino que servirá como plataforma para que inversionistas chinos exploren el mercado nacional y establezcan vínculos directos con sectores productivos locales.
México como «Hub» estratégico para América
El presidente del Consejo subrayó la ventaja competitiva que otorga la ubicación geográfica de México, calificándolo como un punto estratégico para el comercio global. Invertir en el país, aseguró, facilita la exportación de bienes hacia Norteamérica y el resto de Latinoamérica, consolidando a México como un centro logístico clave para las empresas asiáticas.
Los rubros de oportunidad identificados por la delegación china incluyen:
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Industria y Tecnología: Transferencia de modelos para impulsar el desarrollo tecnológico local.
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Manufactura: Producción y exportación de autopartes y componentes electrónicos.
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Cultura y Educación: Fomento de intercambios académicos y culturales.
Fomento a las exportaciones mexicanas
A diferencia de posturas proteccionistas, Hongbin expresó su interés en que las exportaciones mexicanas hacia China se incrementen. Destacó la calidad de la manufactura nacional y sugirió que México posee el potencial necesario para diversificar su oferta exportable hacia el gigante asiático, más allá de las materias primas.
«Nosotros pensamos que en México se puede replicar el crecimiento industrial y tecnológico que China ha tenido en los últimos cinco años», afirmó el empresario. Finalmente, instó a ambas administraciones a garantizar un ambiente de cooperación estable que permita el flujo de capitales en beneficio mutuo, alineando la política industrial de México con las tendencias de innovación global.