REGALITOS A CAMBIO DE…

REGALITOS A CAMBIO DE…

 

Por: Eusebio Ruiz Ruiz.

Dona periódicamente dinero,

dijo la “mamá de los pollitos”,

es como trabaja el titiritero,

usándolos como muñequitos.

 

El señor de la buena cana,

así me dijo que le hiciera,

para que nadie sea persona,

sino un títere que se adhiera.

 

Dinero que está en mis manos,

es de los que siempre laboran,

son las dádivas que hacemos,

vivimos de los que nos adoran.

Regalemos pesos habitualmente,

para hacer perezosa a la persona,

el que recibe se hace dependiente,

es dinero que mucho le emociona.

 

El regalo de unos billetes,

es útil para poder engañar,

te consigues alcahuetes,

que a tu favor han de gritar.

 

Parte de ese dinerito lo obsequiamos,

así nunca verán la triste realidad,

la ceguera invade a los manipulados,

para que no vean nada de maldad.

 

Dinero que llegue por donación,

mejora  mucho nuestra presencia,

no se ve mancha de corrupción,

perfeccionamos la influencia.

 

Dinero entregado de vez en cuando,

hace que todo tengamos controlado,

el “beneficiario” puede ser pisoteado,

mientras el que da lo sigue utilizando.

 

 

 

El que sin esfuerzo el dinero recibe,

al que se le da lo deja sin pensar,

el que lo da aprovecha y se exhibe,

con pesos que a otro ha de quitar.

 

Avienta maíz a las gallinas,

para comerlo se han de agachar,

avienta a la gente unas dádivas,

y siempre agachada ha de estar.

 

Dádiva que mucho se pregona,

previniendo votos y elección,

es para conservar la corona,

es otra forma de corrupción.

 

Somos de ideales detestables,

plata donada no es compasión,

provocamos cegueras sociales,

aunado a la falta de educación.

 

Paz social, educación, salud y seguridad,

derechos que reducimos a solo retórica,

una gorra y un lonche tapan esa realidad,

unos pesos fortalecen la imagen pública.

 

Medidito es el dinero regalado,

no es para erradicar la pobreza,

es para que lo sigan añorando,

manteniéndonos en la realeza.

 

Dinero sin trabajo no se justifica,

son pesos que seducen y alucinan,

lo que así se obtiene, no dignifica,

son regalos dañinos que hipnotizan.

 

Es muy necesario saber gastar,

en un espectáculo distractor,

soltar el dinero y algo presentar,

que le sea útil al “benefactor”.

 

Hay que hacerle fiesta a la gente,

tenerla contenta es primordial,

que la masa esté ahí presente,

es algo sumamente esencial.

 

 

 

Buenos shows son muy deseados,

hay que dárselos para amarrarlos,

los muñecos estarán en buen estado,

cuando ocupemos de los acarreados.

 

Con todo, hay fracturas muy graves,

en lo que  han llamado trasformación,

ciudadanos y organizaciones claves,

se encuentran en una franca rebelión.

Redaccion: