El presidente estadounidense, Donald Trump, realizará una visita oficial a China acompañado por una delegación de 16 altos ejecutivos de sectores estratégicos. Según informó The New York Times, el grupo incluye figuras de alto perfil como Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Larry Fink (BlackRock), con el objetivo de establecer nuevas estructuras de cooperación económica.
La Casa Blanca confirmó que la comitiva está integrada por consejeros delegados (CEO) de diversas industrias, entre ellos Kelly Ortberg (Boeing), David Solomon (Goldman Sachs), Cristiano Amon (Qualcomm), Stephen Schwarzman (Blackstone) y Larry Culp (GE Aerospace). También se suman los líderes de Cargill, Coherent, Illumina, Mastercard, Micron y Visa. En la delegación destacan únicamente dos mujeres: Jane Fraser, de Citi, y Dina Powell, presidenta de Meta.
Objetivos de la misión comercial en Beijing
Funcionarios estadounidenses señalaron que Trump busca negociar la creación de una junta de inversión y una junta comercial con el gigante asiático. La presencia de líderes de la banca, la tecnología y la manufactura responde a la intención de diversificar los acuerdos bilaterales y fortalecer la posición de las empresas norteamericanas en el mercado chino.
La inclusión de Elon Musk en este viaje oficial es interpretada como un signo de reconciliación. Tras su salida de la Administración en mayo de 2025 —donde dirigió el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE)—, la relación entre ambos se fracturó públicamente por desacuerdos respecto al paquete fiscal impulsado por el Ejecutivo.
El rol estratégico de Elon Musk como puente
Pese a los roces pasados, Musk mantiene una influencia considerable en los debates sobre inteligencia artificial y política pública tras su rol como asesor tecnológico en el regreso de Trump a la Casa Blanca. Su presencia en esta misión es clave debido a sus intereses directos en Asia; el empresario ha calificado la megaplanta de Tesla en Shanghái como la de mejor rendimiento global de su compañía.
El regreso de esta colaboración sugiere que el gobierno estadounidense planea utilizar la experiencia operativa de Musk en China para facilitar diálogos de alto nivel. Para la administración Trump, consolidar este equipo empresarial es el primer paso para redefinir la competencia y cooperación económica con China durante el resto del mandato.