El Gobierno federal proyecta aumentar la capacidad hospitalaria del país al pasar de 99 mil a 106 mil camas al cierre del sexenio, mediante la construcción de 9 mil 139 unidades adicionales. El plan nacional requerirá una inversión de 181 mil millones de pesos en infraestructura médica para reducir las desigualdades en el acceso a la salud.
A pesar de este incremento, México se mantendrá rezagado frente a los estándares internacionales. Con una población cercana a los 130 millones de personas, el indicador nacional se situará en una cama por cada mil habitantes, cifra lejana al promedio de 4.2 camas que reporta la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Para alcanzar ese parámetro, el país necesitaría contar con más de 500 mil camas.
Detalles de la infraestructura y distribución del plan
El subsecretario Eduardo Clark detalló que la estrategia de expansión se divide en tres ejes principales de infraestructura:
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Hospitales nuevos: Construcción de 31 unidades que aportarán 6 mil 364 camas.
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Ampliaciones: Intervención en 47 clínicas existentes para sumar mil 2 camas más.
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Sustituciones: Reemplazo de 55 unidades antiguas —algunas con más de un siglo de operación— para incorporar mil 774 camas nuevas.
«Tendremos un incremento que no se había visto desde que tenemos datos», afirmó Clark durante la conferencia matutina, donde aseguró que este plan superará los registros de periodos anteriores.
Proyectos concluidos y avance físico
El funcionario federal reportó que la consolidación de la infraestructura ya se encuentra en marcha. Hasta el momento, las autoridades sanitarias han concluido y puesto en operación 39 proyectos hospitalarios, los cuales ya integraron mil 320 camas nuevas a la red pública del país.
El cumplimiento total de estas metas determinará la capacidad real del sistema de salud pública para absorber la demanda médica de la población en los próximos años.