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Congreso, entre filtros y acusaciones
En el Congreso de Tamaulipas ya empezaron a sonar las campanas del 2027 y del 2028… y no precisamente como melodía democrática. Más bien como alarma preventiva. Porque entre acusaciones de narcopolítica, alianzas incómodas y aspiraciones que ya parecen fiebre electoral crónica, varios diputados comenzaron a soltar mensajes con destinatario incluido.
La diputada priista Mercedes del Carmen Guillén Vicente lanzó una propuesta que, aunque suena lógica, también retrata el tamaño del problema que vive hoy la política mexicana, revisar con lupa los perfiles de quienes buscan candidaturas, no solamente en Morena, sino en todos los partidos políticos.
Y es que cuando un legislador tiene que salir a pedir filtros para evitar que personajes ligados al crimen lleguen a ser alcaldes, diputados, senadores o gobernadores, significa que la política mexicana ya dejó de caminar sobre hielo delgado… ahora patina directamente sobre pólvora.
Mercedes Guillén fue cuidadosa. No se fue solamente contra Morena. Incluso recordó que en el PRI también hubo gobernadores procesados por vínculos similares. Pero el contexto pesa. Porque sus declaraciones llegan justo después de los señalamientos surgidos desde Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros personajes morenistas. Y aunque muchos en Morena quieran minimizar el golpe mediático, la realidad es que el tema ya encendió focos rojos dentro y fuera del partido guinda.
Porque hoy la pregunta ya no es solamente quién puede ganar una elección. La pregunta ahora es ¿quién llega limpio… o al menos sin sombras demasiado oscuras detrás del escenario?
Y mientras desde una esquina del Congreso hablaban de filtros políticos, desde otra comenzaron los disparos rumbo a la gubernatura.
El diputado morenista Armando Zertuche Zuani, prácticamente le puso nombre y apellido a una guerra política que lleva meses cocinándose a fuego lento en Reynosa. Y el objetivo fue clarísimo, Maki Esther Ortiz Domínguez.
Zertuche dijo que aspirar a gobernar Tamaulipas es legítimo, sano y válido. Pero enseguida lanzó la daga, aseguró que en el caso de Maki Ortiz ya no se trata de aspiración política, sino de “una ambición desmedida”… incluso la llamó “una enfermedad del alma”.
Frase dura. Frase calculada. Frase que no sale por accidente desde un diputado cercano a las entrañas de Morena.
Porque lo que realmente se está peleando aquí no es un discurso moral. Lo que está en juego es el control político futuro de Tamaulipas.
Zertuche dejó entrever algo que muchos dentro de Morena murmuran en corto desde hace tiempo, que Maki Ortiz y su grupo político llevan meses operando desde el Partido Verde construyendo estructura propia, aprovechando la alianza con Morena, pero jugando más para intereses personales que para el famoso “movimiento”.
Y ahí apareció también el nombre de Carlos Peña Ortiz, heredero político y pieza central del grupo reynosense que sigue moviendo fichas rumbo al próximo relevo estatal.
El mensaje fue clarísimo, en Morena ya empezaron las aduanas internas. Y varios liderazgos quieren evitar que la candidatura a gobernador termine convertida en botín de grupos, ambiciones personales o alianzas oportunistas disfrazadas de unidad.
En el Congreso ya comenzaron los posicionamientos. Unos hablando de narcopolítica y filtros. Otros lanzando metralla contra aspirantes adelantados. Y todos, absolutamente todos, mirando hacia el mismo lugar, primero la elección del 2027 y la más codiciada, la silla del 2028.
CARMEN LILIA Y LOS JOVENES
Mientras muchos políticos siguen viendo a los jóvenes solamente como fotografía de campaña o ejército electoral para llenar eventos, en Nuevo Laredo la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal parece estar apostando por algo más importante, darles herramientas reales para enfrentar un mundo cada vez más complicado.
Y eso quedó claro con el anuncio del “Foro Juventudes 2026”, un espacio impulsado por el gobierno municipal y el IMJUVE que busca fortalecer liderazgo, comunicación, salud emocional y crecimiento personal entre los jóvenes neolaredenses.
Porque gobernar no solamente es pavimentar calles o cortar listones. También es entender que una ciudad sin juventud preparada termina convirtiéndose en territorio fértil para la frustración, la violencia o el rezago.
Por eso el foro no llega como simple evento motivacional de fin de semana. Llega como parte de una estrategia donde el gobierno municipal intenta acercar a los jóvenes temas que hoy pesan más que nunca, manejo del estrés, superación personal, liderazgo y construcción de oportunidades.
Lo que se busca es generar conexión con las nuevas generaciones antes de que otros discursos, mucho más peligrosos, les ganen terreno. Y en una frontera donde durante años muchos jóvenes crecieron entre incertidumbre y falta de espacios, este tipo de proyectos mandan un mensaje político importante, invertir en juventud también es invertir en el futuro de la ciudad.
Carmen Lilia parece haber entendido algo que varios gobiernos olvidan. Las nuevas generaciones no solamente necesitan becas o discursos bonitos. Necesitan atención, acompañamiento y espacios donde alguien les diga que sí hay futuro más allá del ruido político y la desesperanza cotidiana.
RECONOCE, OTRA VEZ, SHEINBAUM A AMERICO
En política hay señales que no necesitan traductor. Y cuando la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sale públicamente a reconocer a un gobernador durante la mañanera, queda claro que algo está caminando bien en esa relación política.
Esta semana le tocó al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, recibir ese espaldarazo presidencial. Y no fue un comentario lanzado al aire ni una frase de cortesía institucional. Fue un reconocimiento directo al trabajo coordinado entre el gobierno estatal y la federación en temas que verdaderamente pesan, infraestructura hidráulica, conectividad carretera y salud pública.
“Está trabajando muy bien el gobernador y tenemos mucha coordinación”, dijo Sheinbaum desde Palacio Nacional. Y aunque algunos quieran minimizar la frase, en el lenguaje político esas palabras tienen fondo, forma y mensaje.
Porque mientras varios gobernadores viven atrapados entre confrontaciones políticas, inseguridad o pleitos presupuestales con la federación, Tamaulipas aparece hoy como uno de los estados donde existe entendimiento político con el gobierno federal. Y eso, traducido a términos prácticos, significa proyectos, inversiones y obras.
La presidenta habló de la segunda línea del acueducto para Ciudad Victoria, un tema urgente para la capital del estado, pero también puso sobre la mesa el llamado Corredor del Golfo, un proyecto carretero que busca mejorar la movilidad desde Veracruz hasta Reynosa, incluyendo la conexión hacia “la joya de la corona”, Nuevo Laredo, la tierra que gobierna Carmen Lilia Canturosas.
Y aquí vale detenerse un momento. Porque durante años Tamaulipas fue visto desde el centro del país más como problema que como prioridad. Hoy el discurso federal empieza a cambiar y eso se refleja en proyectos estratégicos que buscan convertir al estado en una pieza importante para el desarrollo logístico y comercial del país.
Por cierto, la presidenta confirmó que en los próximos días visitará Tamaulipas para inaugurar nuevas unidades hospitalarias, entre ellas el Hospital General de Ciudad Madero…¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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