TRANSPARENCIA, LEGALIDAD Y EL RETO DE INCLUIR A TODOS
Columna: Conciencia Ciudadana
Por: Luis Armando González Isas
La agenda pública de Tamaulipas ha dejado en los últimos días una constante: las instituciones insisten en la legalidad, la transparencia y la reconstrucción del tejido social. Sin embargo, el verdadero desafío no está en el discurso, sino en lograr que esos principios se traduzcan en acciones reales, incluyentes y equitativas.
Desde el Congreso del Estado, el presidente de la Junta de Gobierno, Humberto Prieto Herrera, reiteró que cualquier investigación contra servidores públicos debe conducirse sin distingos políticos y con pleno respeto al debido proceso. El mensaje cobra relevancia en un contexto donde diversos casos de presunta corrupción siguen bajo análisis de las autoridades. La exigencia ciudadana es clara: que la ley se aplique por igual, sin privilegios ni persecuciones.
En la misma ruta, el Congreso aprobó reformas al Código Municipal para precisar los requisitos de elegibilidad y permanencia de quienes integran los ayuntamientos. La armonización con criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación busca equilibrar dos principios fundamentales: el combate a la corrupción y la presunción de inocencia.
Mientras tanto, la Universidad Autónoma de Tamaulipas dio un paso relevante en materia de transparencia y formación profesional al consolidar su participación en un encuentro nacional con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la ANUIES, donde se acordó impulsar estancias profesionales para estudiantes en el órgano fiscalizador del país.
El rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, destacó que este tipo de acuerdos fortalecen la formación integral de los universitarios y los acercan a procesos reales de rendición de cuentas. Subrayó que “la universidad tiene la responsabilidad de formar profesionistas con visión ética y compromiso social para integrarse a los procesos de transparencia que el país requiere”.
En este contexto, la UAT se consolida como un espacio clave en la formación de perfiles enfocados en la transparencia, la fiscalización y la rendición de cuentas.
Pero la reconstrucción institucional no depende únicamente de los gobiernos o de las universidades; también requiere la participación de la sociedad organizada. En Reynosa, pastores de diversas iglesias cristianas evangélicas expresaron su interés en que el Gobierno de Tamaulipas fortalezca el diálogo y la colaboración con todas las asociaciones religiosas que realizan trabajo comunitario.
Su planteamiento no gira en torno a privilegios, sino a la igualdad de trato, al señalar que todas las expresiones religiosas deben ser tomadas en cuenta en los esfuerzos de reconstrucción del tejido social.
Fuera de nuestras fronteras, la NASA estimó que cerca de 59 mil edificios podrían haber resultado dañados tras los terremotos en Venezuela, a partir de imágenes satelitales, aunque se trata de una evaluación preliminar que deberá ser confirmada en campo.
Es por ello que desde este espacio de información se hace un llamado a la solidaridad con el pueblo venezolano, que hoy enfrenta las consecuencias de esta emergencia.
Cada uno de estos acontecimientos muestra que la confianza en las instituciones se fortalece cuando hay transparencia, inclusión y decisiones basadas en evidencia. Solo así es posible avanzar hacia sociedades más justas y cohesionadas.
Por hoy es todo y nos leemos en la próxima si el Primerísimo nos lo permite.