Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Mía Fressy, una mujer
que mantiene una reserva de tlacuaches en Victoria, ha despertado la
admiración de la gente por su gran amor por estos animalitos, y es tal
la fuerza de su conexión con ellos, que duerme de día para atenderlos
por las noches.
«Ellos son unos animalitos
nocturnos y por eso yo duermo en el día para poder estar con ellos en
las noches, que es cuando ellos buscan alimentarse o siemplemente están
en actividad», explica mientras sube a sus hombros a «Cleopatra» una de
sus tlacuaches hembras que mantiene en cautiverio.
Para
ella es muy común entenderse con cada uno de los animalitos que cuidan,
y todos tienen nombre, porque a todos los quieren y les habla con mucho
cariño.
Esta actividad de proteger a los
tlacuaches, le nació cuando apenas tenía 5 años de edad y veía cómo en
su casa sus abuelos mataban a estos animalitos por la fama de consumir
su cebo para curar algunas enfermedades como el asma.
«Ellos
sufren mucho porque no mueren facilmente, tardan muchos días para
morir, por eso cuando las personas los matan pues los están desollando
vivos», dice con cierta preocupación.
Mía tiene el
refugirio de tlacuaches en una zona céntrica de Ciudad Victoria, donde a
diario convive con ellos, y la propiedada la facilitó su suegra, una
mujer que entendió la misión de Mía, que se preocupa por la vida de
estos pequeñenos animalitos
Mía refiere que en
este refugio que ella abrió, no cobra a las personas que le llevan
tlacuaches de todas las edades, porque lo hace como un sentimiento de
amor hacia ellos, y ellos, los animalitos, parecen entenderla cuando los
toma en sus manos y le ofrece fruta para comer.
«Lo
que ellos comen son frutas, claro, cuando no encuentran fruta o
insectos pues sí comen otro tipo de animales como gallinas, pero su
principal alimento son insectos y roedores, de hecho ellos son
exterminadores de plagas», sostiene.
En esta labor
que emprendió sola, ha encontrado el apoyo de personas que también se
preocupan por la vida de animales como los tlacuaches, y el médico
veterinario que la asiste con frecuencia, le ofrece el respaldo, claro,
él cobra por sus servicios pero en ocasiones le fía sus servicios.
Ella
busca brindarles toda la atención y amor posible a estos animalitos, y
rescatar a todos los que pueda, a fin de que la gente no los mate.
«Yo prefiero que me los traigan aquí y yo cuidarlos», comenta.
Mía
es una de las mujeres más felices que tienen muy claro que su misión en
esta vida es proteger a los tlacuaches del exterminio de los humanos.






