«La guerra está por terminar»: Trump anticipa un acuerdo inminente con Teherán en Islamabad

Donald Trump proyecta el cierre del conflicto armado con Irán y el reinicio de las gestiones diplomáticas

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que el conflicto bélico con Irán se encuentra en su fase final. Durante una entrevista concedida a Fox News, el mandatario aseguró que Teherán busca «desesperadamente» alcanzar un acuerdo, lo que podría derivar en una resolución diplomática durante las próximas rondas de negociación en Islamabad.

Trump justificó la intervención militar iniciada en febrero de 2026, denominada operación «Furia Épica», como una medida preventiva necesaria para neutralizar el programa nuclear iraní. Según el titular de la Casa Blanca, la ofensiva impidió que el régimen persa consolidara su capacidad atómica, un argumento que ha mantenido como eje central durante las siete semanas que suma la confrontación.

Mediación en Islamabad y el rol de Pakistán

La administración estadounidense proyecta retomar las conversaciones presenciales en un plazo de 48 horas. En declaraciones al New York Post, Trump sugirió que la capital paquistaní volverá a ser la sede del encuentro, destacando la gestión del general Asim Munir como facilitador del diálogo. El presidente subrayó la confianza en el mando militar paquistaní, con quien mantiene una relación estrecha desde tensiones regionales previas.

La reactivación de la diplomacia ocurre tras el encuentro de alto nivel liderado el pasado sábado por el vicepresidente JD Vance. Aquella sesión, que representó el contacto más relevante entre ambas naciones desde 1979, concluyó sin una firma definitiva tras 20 horas de debate técnico.

Bloqueo en el Estrecho de Hormuz y presión militar

Pese al optimismo presidencial sobre el cese de fuego, la tensión operativa en el Estrecho de Hormuz persiste. Tras el estancamiento de la primera ronda de diálogos en Islamabad, Trump ordenó a la Armada de Estados Unidos establecer un bloqueo en este punto estratégico, replicando la maniobra de cierre que Teherán ejecutó al inicio de las hostilidades el 28 de febrero.

Este cerco naval funciona actualmente como la principal herramienta de presión económica y militar para forzar la capitulación de la delegación iraní. Mientras Washington espera que Teherán ceda ante los términos propuestos, el mundo permanece atento al posible «Memorando de Entendimiento» que podría sellarse en territorio paquistaní antes de finalizar la semana.

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