Todd Lyons, director interino del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), abandonará su cargo el 31 de mayo de 2026. El anuncio fue realizado este jueves por el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, quien destacó el papel del funcionario en la ejecución de las políticas migratorias de la administración de Donald Trump.
Mullin calificó a Lyons como una figura determinante para la estrategia de seguridad nacional, subrayando su labor en la expulsión de criminales de alta peligrosidad, incluidos perpetradores de delitos graves y miembros de organizaciones terroristas. Según el secretario, el director saliente logró reactivar las capacidades operativas de una agencia que, en su opinión, se mantuvo limitada durante los cuatro años previos.
Resultados operativos y el entorno de seguridad
Durante su comparecencia ante el Congreso el pasado febrero, Lyons defendió lo que calificó como «resultados históricos» del segundo mandato de Trump. El funcionario sostuvo que la agencia ha logrado optimizar sus procesos de remoción a pesar de enfrentar condiciones adversas en el campo de operación.
Los pilares destacados por la Secretaría de Seguridad Nacional sobre esta gestión incluyen:
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Remoción de perfiles de riesgo: Enfoque prioritario en la deportación de homicidas y miembros de bandas criminales.
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Reactivación institucional: Fortalecimiento de la operatividad interna de la agencia.
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Transición al sector privado: Lyons iniciará una nueva etapa profesional tras concluir su encargo oficial a finales de mayo.
Controversias y críticas por incidentes en Minnesota
Pese a los reconocimientos oficiales, la titularidad de Lyons estuvo marcada por cuestionamientos derivados de operativos en Minnesota. En dicha región, agentes federales se vieron involucrados en el fallecimiento por disparo de dos ciudadanos estadounidenses, eventos que desencadenaron manifestaciones y críticas de diversos sectores políticos.
Lyons argumentó ante legisladores que el ICE opera actualmente en el «entorno operativo más letal en su historia». Sin embargo, las actuaciones del personal del ICE, junto con la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), mantienen bajo escrutinio los protocolos de uso de fuerza de las corporaciones federales en territorio estadounidense.
Con la salida de Lyons programada para el 31 de mayo, la administración federal deberá definir el perfil que dará continuidad a las políticas de control migratorio en un contexto de alta presión política y social.