La Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social confirmó que la mortandad de peces en el Estero El Camalote y la Laguna de la Costa derivó de una alteración hidrodinámica y un incremento crítico en la salinidad. Tras concluir las inspecciones técnicas, las autoridades determinaron que el fenómeno ocurrió cuando especies de agua dulce fueron desplazadas accidentalmente hacia entornos salinos de los que no pudieron escapar.
Raúl Quiroga Álvarez, titular de la dependencia, informó que un equipo especializado recolectó muestras en seis puntos estratégicos. El análisis reveló que el incidente se concentró en dos sectores de la Laguna de la Costa, un cuerpo de agua salobre donde ejemplares de tilapia, plateado, bobo y pez diablo quedaron atrapados por condiciones biológicas adversas.
Factores biológicos y el impacto de la infraestructura
La investigación técnica indica que una elevación previa en los niveles del sistema lagunario empujó una masa de agua dulce hacia la laguna salada, arrastrando a la fauna local fuera de su rango de tolerancia. Al cambiar las condiciones químicas del entorno, los organismos sufrieron un choque osmótico al ser incapaces de procesar las altas concentraciones de sal.
El quiebre del equilibrio ecológico se atribuye a tres factores determinantes:
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Estancamiento de niveles: Al alcanzar el Estero El Camalote un nivel de un metro sobre el nivel del mar, el aporte de agua dulce cesó.
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Influencia del Río Pánuco: El ingreso de mareas y la conexión con el río elevaron rápidamente la conductividad y salinidad en la Laguna de la Costa.
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Bloqueo por diques: La infraestructura de contención en la zona impidió que los peces retornaran al sistema de agua dulce cuando el ambiente se volvió tóxico para ellos.
Estado actual y medidas de remediación sanitaria
La Secretaría de Recursos Hidráulicos reportó que la fase crítica del evento ha sido superada. Los monitoreos más recientes confirman que no existen nuevos focos de mortandad fuera de los perímetros ya intervenidos por los especialistas.
Actualmente, brigadas de los tres órdenes de gobierno ejecutan labores de recolección y disposición final de los restos para prevenir riesgos sanitarios o brotes infecciosos en las comunidades aledañas. La administración estatal mantendrá una vigilancia permanente sobre la calidad del agua en el sistema lagunario para anticipar posibles alteraciones que vulneren la biodiversidad de la región.







