La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la economía nacional mantiene solidez y desestimó el ajuste de la calificadora S&P Global Ratings, que recientemente cambió de «estable» a «negativa» la perspectiva crediticia del país, así como de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La mandataria federal destacó la estabilidad del tipo de cambio, situando al peso en niveles de 17.16 a 17.22 unidades por dólar, y subrayó que el país desarrolla una economía fuerte frente a un contexto internacional de desabasto energético. «Esta calificadora que hace una perspectiva negativa, le vamos a dar la vuelta para que se dé cuenta de que se equivocó», sentenció.
Inversión y marco jurídico para el segundo semestre
Sheinbaum anticipó un incremento en el dinamismo económico durante la segunda mitad de 2026. Según la Presidenta, la reciente aprobación de leyes y la emisión de reglamentos operativos permitirán consolidar esquemas de inversiones mixtas y facilitar la llegada de capital privado y público.
El Gobierno federal apuesta a que esta base jurídica acelere los proyectos de infraestructura y energía, permitiendo revertir las señales de alerta emitidas por las agencias internacionales de calificación crediticia.
Los argumentos de S&P: Pemex y CFE bajo presión
Pese al optimismo gubernamental, S&P Global Ratings redujo la perspectiva de las notas soberanas y de las empresas estatales, que actualmente se mantienen en BBB. La agencia advirtió sobre posibles rebajas en las calificaciones en un horizonte de 12 a 24 meses si las condiciones fiscales de México no mejoran.
Los puntos críticos señalados por la calificadora incluyen:
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Sustentabilidad financiera: S&P califica el perfil crediticio individual de Pemex como CCC+, describiendo su estructura de capital como insostenible debido a su alto apalancamiento.
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Apoyo gubernamental: Pemex recibió aproximadamente 69,800 millones de dólares entre 2019 y 2025. La agencia considera que la continuidad de estos apoyos podría agravar la rigidez fiscal del país.
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Riesgo de contagio: El cambio a perspectiva negativa de las subsidiarias, como Deer Park y CFE International, refleja directamente el riesgo percibido en la calificación soberana de México.
La administración de Sheinbaum mantiene la estrategia de apoyo directo a las paraestatales, argumentando que el fortalecimiento de la soberanía energética es la base para la estabilidad económica a largo plazo, contraviniendo la visión de «insostenibilidad» planteada por los analistas financieros.







