La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha confirmado la realización de un paro nacional de labores programado para este lunes 1 de junio, el cual podría interrumpir las actividades escolares en al menos 16 estados del país y contempla una marcha masiva en la Ciudad de México.
La organización magisterial ha indicado que esta protesta es parte de una jornada nacional de lucha para demandar cambios en materia laboral, salarial y de seguridad social, cuestiones que han mantenido en agenda durante varios años y que consideran aún sin respuesta por parte del gobierno federal.
Como parte de las acciones planeadas, docentes de diversas entidades se concentrarán en la capital del país para participar en una movilización que comenzará en el Ángel de la Independencia y se dirigirá hacia el Zócalo de la Ciudad de México. Además, la CNTE tiene la intención de establecer un plantón permanente en la Plaza de la Constitución para ejercer presión sobre las autoridades federales.
Este llamado a la movilización se produce tras una semana de tensiones en la capital, donde los docentes intentaron acceder al primer cuadro de la ciudad, siendo contenidos por elementos de seguridad, lo que resultó en empujones, confrontaciones y el uso de extintores para dispersar a algunos manifestantes.
Según información proporcionada por la propia Coordinadora, las secciones sindicales que apoyan el paro nacional provienen de Ciudad de México, Colima, Durango, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Veracruz y Yucatán.
Aunque el impacto concreto puede variar en cada estado, se anticipa que miles de estudiantes experimenten la suspensión parcial o total de clases, especialmente en aquellas regiones donde la CNTE cuenta con una presencia histórica y una estructura sindical sólida.
Entre las principales demandas del movimiento magisterial se encuentra la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Los docentes argumentan que esta reforma ha afectado negativamente el sistema de pensiones y jubilaciones, por lo que buscan regresar a un esquema solidario que facilite el retiro por años de servicio.
Asimismo, exigen la eliminación de las reformas educativas implementadas durante los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, argumentando que perpetúan mecanismos que vulneran los derechos laborales de los docentes.
Otro de los puntos cruciales es el aumento salarial. La CNTE demanda un incremento del 100 por ciento al salario base y sostiene que el aumento recientemente anunciado por el gobierno federal es insuficiente para recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos años.
Los docentes asimismo piden la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), un organismo encargado de los procesos de promoción y evaluación docente, que consideran un mecanismo injusto y burocrático.
La reinstalación de maestros cesados y la apertura de un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum son parte de las demandas que la organización busca poner en el centro de la discusión nacional.
Hasta el momento, las autoridades federales no han anunciado si se llevarán a cabo nuevas mesas de negociación para prevenir el aumento de las protestas. Mientras tanto, padres de familia, estudiantes y autoridades educativas permanecen en alerta ante el desarrollo de las movilizaciones y las posibles repercusiones en el sistema educativo en los próximos días.
Fuente: Plano Informativo







