El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha reconocido las «debilidades» en la economía del país, que ha entrado en recesión técnica durante el primer trimestre del año. Carney atribuyó este estancamiento a las reformas implementadas por su Gobierno, incluida la reducción de la inmigración.
En declaraciones a la prensa, Carney afirmó que el país se encuentra en un proceso diseñado por su administración «para establecer las bases de una economía canadiense más robusta, resiliente e independiente».
«A medida que avanzamos, los datos serán desiguales. Observamos ciertas debilidades, en parte debido a las decisiones del Gobierno», añadió el primer mandatario, quien explicó que la disminución de la inmigración ha llevado a un crecimiento negativo de la población en los últimos dos trimestres.
«Hemos reducido el gasto gubernamental, que estaba creciendo cerca del 10 % y ahora es inferior al 2 %. Esto influye en cierta volatilidad en la forma en que se realizan las inversiones», comentó.
No obstante, Carney enfatizó que ya se comienzan a apreciar los efectos de su política económica, como el aumento de la inversión empresarial, la inversión en propiedad intelectual y el incremento de los ingresos de los hogares.
«Aún queda mucho por hacer, sin duda, pero las cosas están avanzando en la dirección correcta. Existen estas corrientes cruzadas mientras la economía se transforma de manera fundamental», concluyó.
La semana pasada, el organismo público Estadísticas Canadá (EC) informó que el producto interior bruto (PIB) real permaneció sin cambios entre enero y marzo, tras la contracción del 0,2 % registrada en el cuarto trimestre de 2025.
Aunque la economía canadiense no se contrajo en el primer trimestre, en términos anualizados cayó un 0,1 %, lo que técnicamente la coloca en recesión tras la contracción del último trimestre de 2025.
Fuente: Plano Informativo