Gabriela Regalado quiere la alcaldía… ¿de Nuevo Laredo o de Tampico?
En política existe un dicho muy conocido, político que no aspira, no es político. Hasta ahí todo normal. El problema comienza cuando las aspiraciones viajan mucho más rápido que el trabajo realizado.
Ayer la diputada local Gabriela Regalado, concedió una entrevista donde hizo un llamado a la unidad en Morena. Dijo que es válido aspirar a un cargo de elección popular, pero que no es correcto que los propios compañeros se estén golpeando entre sí.
El discurso sonó bonito. Muy institucional. Muy de manual.
Pero apenas terminó esa reflexión cuando soltó la bomba, si Morena le da la oportunidad, levantará la mano para buscar la candidatura a la alcaldía de Nuevo Laredo.
Y fue precisamente ahí donde muchos levantaron la ceja.
Porque una cosa es tener aspiraciones y otra muy distinta convencer a la militancia y, sobre todo, a los ciudadanos de que existe un trabajo territorial que respalde semejante intención.
Gabriela asegura que tiene presencia en el territorio, trabajo legislativo y respaldo ciudadano. También presume haber sido regidora y diputada reelegida, experiencia que, dice, le permite conocer de primera mano la problemática fronteriza.
Sin embargo, la pregunta que muchos neolaredenses seguramente se hacen es sencilla ¿dónde ha estado Gabriela todo este tiempo?
Porque fuera de sus asistencias al Congreso en Ciudad Victoria, son pocos los que recuerdan una gestión constante en las colonias, recorridos permanentes o una cercanía cotidiana con el distrito que representa.
Y la política tiene memoria… pero también tiene geografía.
Desde hace varios años son más frecuentes los comentarios que ubican a la legisladora lejos de Nuevo Laredo y muy cerca de Tampico.
Por eso llamó tanto la atención escucharla hablar de competir por la Presidencia Municipal de Nuevo Laredo. Hubo quienes incluso bromearon diciendo que quizá se equivocó de municipio y que en realidad quería decir Tampico.
La ironía no termina ahí.
Conviene recordar que Gabriela Regalado inició su carrera política como regidora impulsada por un partido distinto a Morena y con el respaldo de un importante sector de pastores evangélicos de Nuevo Laredo. Tiempo después cambió de camiseta política y encontró en Morena la plataforma que la llevó a ocupar una curul en el Congreso del Estado.
Nada ilegal. En la política mexicana el chapulineo dejó de ser excepción para convertirse en deporte olímpico.
Lo verdaderamente complicado será convencer a los militantes de Morena de que representa la mejor opción para gobernar una ciudad donde muchos consideran que ha mantenido una presencia discreta durante los últimos años.
Porque las candidaturas no se ganan únicamente levantando la mano frente a un micrófono.
Las candidaturas se construyen caminando las calles, escuchando a los ciudadanos, resolviendo problemas y, sobre todo, haciendo que la gente recuerde tu trabajo antes de que tengas que recordárselo tú misma en una entrevista.
NUEVO LAREDO, EJEMPLO DE TAMAULIPAS
La alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas, volvió a mandar un mensaje político que pocos deberían minimizar.
Su participación en la Primera Sesión Ordinaria del Consejo Estatal de la Agenda 2030 no fue una simple asistencia para cumplir con el protocolo. Fue la oportunidad para colocar a Nuevo Laredo como ejemplo de gobierno ante el gobernador Américo Villarreal Anaya, representantes de Naciones Unidas, académicos, empresarios y autoridades de todo Tamaulipas.
No cualquiera presume que su municipio fue el primero del estado en presentar un Informe Local Voluntario ante la Organización de las Naciones Unidas. Mucho menos puede decir que esa presentación sirvió para exhibir resultados en infraestructura hidráulica, saneamiento, igualdad, salud preventiva y manejo responsable de las finanzas.
En política los escenarios importan.
Y cuando una alcaldesa deja de hablar únicamente de banquetas y pavimentaciones para discutir desarrollo sostenible, planeación y políticas públicas frente a organismos internacionales, el mensaje es claro, Nuevo Laredo juega en las grandes ligas.
No es casualidad que durante su exposición destacara proyectos como el saneamiento del Río Bravo, una obra cuyos beneficios no se quedan únicamente en Nuevo Laredo, sino que alcanzan a buena parte de la frontera tamaulipeca. Tampoco pasó desapercibida la Línea Morada para el reúso del agua tratada, una apuesta que hace apenas unos años parecía lejana y que hoy comienza a convertirse en una realidad.
Mientras en otros municipios apenas discuten cómo tapar los baches del presente, en Nuevo Laredo ya se habla de cómo garantizar el agua y la competitividad de los próximos años.
Esa diferencia pesa.
Desde luego, nunca faltarán quienes intenten reducir estos encuentros a simples actos protocolarios. Es el deporte favorito de la oposición, minimizar lo que no puede negar.
Pero los hechos terminan imponiéndose.
La disciplina financiera, la ejecución de proyectos estratégicos y la coordinación con los gobiernos estatal y federal le han permitido a Carmen Lilia consolidar una administración que ya no solamente presume obras, sino un modelo de gobierno que comienza a ser observado desde otras latitudes.
Y para quienes todavía piensan que se trató de una reunión de mero protocolo, basta con revisar quiénes ocuparon las sillas del presídium. Ahí estuvieron Ismael Ortiz Fernández, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible; Stefan Agne, ministro consejero y jefe de Cooperación de la Embajada de la Unión Europea en México; Nahuel Oddone, jefe de la Unidad de Comercio Internacional y Desarrollo Productivo de la CEPAL en México; Germán Ruíz Méndez, director general de Fomento y Desempeño Urbano Ambiental Sostenible de la SEMARNAT; además de Candi Ashanti Domínguez, estratega de Implementación del Proyecto Olinia. No son invitados de relleno ni figuras de ocasión. Son actores que participan en la definición de políticas públicas nacionales e internacionales. Que Nuevo Laredo haya sido llamado a exponer sus resultados ante ese nivel de interlocutores habla del posicionamiento que ha logrado la administración de Carmen Lilia Canturosas.
INICIATIVA PONE A TEMBLAR A SUSPIRANTES
Vaya bomba la que aventó la bancada de Morena en el Congreso de Tamaulipas.
El diputado Claudio de Leija presentó una iniciativa para reformar el Código Municipal con un objetivo muy claro, que aquellas personas a quienes un juez les haya impuesto la medida cautelar de prisión preventiva no puedan ser elegibles para integrar un ayuntamiento.
En pocas palabras, quien ande cargando ese pesado equipaje jurídico, simplemente no podrá aparecer en la boleta buscando convertirse en alcalde, síndico o regidor.
La propuesta también busca armonizar la legislación estatal con criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En el papel suena impecable. Es una reforma que pretende fortalecer los requisitos de elegibilidad y dar mayor certeza jurídica.
Pero en la política… lo interesante nunca está en el papel.
Lo verdaderamente divertido será observar las caras de algunos suspirantes que desde hace meses ya mandaron hacer playeras, espectaculares, brigadas y hasta discursos de campaña, confiados en que nada se atravesaría en su camino.
Porque si esta reforma prospera, más de uno podría descubrir que el primer obstáculo para llegar a la alcaldía no será un adversario político… sino su propia situación legal.
Y vaya que el catálogo de aspirantes en Tamaulipas está bastante nutrido.
Hay quienes ya se sienten presidentes municipales antes de que arranquen los tiempos electorales. Otros ya hasta reparten posiciones en el próximo Cabildo. No faltan los que saludan como candidatos, caminan como candidatos y posan para las fotografías como candidatos.
El único detalle es que algunos podrían terminar viendo la elección… desde la tribuna.
La iniciativa, además de su contenido jurídico, manda un mensaje político, los tiempos en que cualquier expediente podía esconderse debajo del escritorio parecen empezar a quedar atrás.
Dicen que en varios equipos políticos comenzaron las llamadas de emergencia, las consultas con abogados y las revisiones de expedientes que llevaban meses acumulando polvo.
Porque una cosa es soñar con la silla municipal… y otra muy distinta descubrir que la ley puede retirarte la invitación antes siquiera de registrarte… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
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