Residentes de Pajapan, Veracruz, entregaron físicamente muestras de chapopote a elementos de la Secretaría de Marina (Semar) para exigir el reconocimiento de un derrame de hidrocarburos activo. El acto ocurrió luego de que la institución emitiera un comunicado asegurando que, tras inspecciones terrestres y aéreas, solo se había detectado sargazo en la zona.
Comerciantes y pescadores de Playa Linda y Jicacal exhibieron cientos de bolsas con crudo acumuladas desde los primeros días de marzo. De acuerdo con los testimonios, la acumulación de desechos a escasos metros de las áreas turísticas genera olores fétidos y riesgos sanitarios, ya que el calor intenso ha provocado la ruptura de los contenedores plásticos.
Contradicción oficial y evidencia en territorio
La protesta de los habitantes surge como respuesta directa a los informes de la Semar, que negaban la contaminación en la región. Los pobladores sostienen que el gobierno intenta ocultar la magnitud del desastre ambiental que afecta al sur de la entidad.
Los puntos críticos de la denuncia ciudadana incluyen:
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Evidencia física: Entrega directa de muestras de hidrocarburo a los marinos durante recorridos de vigilancia.
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Abandono de residuos: Existencia de cientos de bolsas con «chapo» acumuladas en la zona de palapas.
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Impacto en la salud: Reportes de aromas intensos a petróleo que afectan a la comunidad y a la actividad comercial.
«Nos están engañando y están afectando demasiado al municipio de Pajapan», declaró un habitante local, señalando que la degradación del material bajo el sol intensifica la problemática ambiental.
Falta de responsables y zonas afectadas
Desde el 28 de marzo, reportes periodísticos de REFORMA documentaron el abandono de hidrocarburos en las costas de Pajapan, Catemaco y Alvarado. A pesar de la persistencia del crudo en el litoral veracruzano, las autoridades federales no han logrado identificar a la fuente responsable del derrame.
La comunidad exige que el Gobierno Federal abandone la postura de negación y proceda con el levantamiento técnico de los residuos. Mientras la Secretaría de Marina sostiene que las playas están limpias, los habitantes de Jicacal y Playa Linda mantienen la exhibición de las bolsas como prueba del daño ecológico que permanece sin atención oficial.







