Estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN tomaron este jueves las instalaciones de Canal Once. La movilización busca la renuncia inmediata del director general, Arturo Reyes Sandoval, a quien señalan por presunta malversación de fondos y por permitir el deterioro institucional del Instituto.
Tras ingresar a la emisora, los manifestantes condicionaron la entrega de las instalaciones a cambio de un espacio en la programación habitual. Frente a las cámaras, los alumnos declararon que el Politécnico atraviesa una crisis terminal derivada de la centralización presupuestaria, la eliminación de fideicomisos y la opacidad en el manejo de recursos.
La controversia del «Patronato Corazón Guinda y Blanco»
El eje central de la denuncia es la creación del «Patronato Corazón Guinda y Blanco». Según el pliego petitorio expuesto en vivo, esta asociación se fundó sin consulta previa para reemplazar las funciones de la Fundación Politécnico y captar ingresos por conceptos de inscripciones y exámenes de admisión.
Los estudiantes calificaron la medida como una estrategia de enriquecimiento ilícito. Los puntos críticos señalados son:
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Cobros obligatorios: Los «donativos» para trámites escolares, antes voluntarios, ahora se exigen como requisito y se depositan en cuentas del Patronato.
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Convenio de recaudación: En julio de 2025, el Patronato firmó un acuerdo con el IPN para gestionar los pagos del alumnado.
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Opacidad administrativa: Intentos de la directiva por ocultar vínculos con la asociación en asambleas recientes.
Señalamientos contra altos mandos del Instituto
La comunidad estudiantil vinculó directamente a diversos funcionarios con estas irregularidades. Mencionaron a Javier Tapia Santoyo, exsecretario de Administración suspendido por una investigación de enriquecimiento ilícito, así como al secretario general, Ismael Jaidar Monter, y a Ana María Arrona González.
De acuerdo con los manifestantes, estos funcionarios operaron la estructura financiera del nuevo patronato para desviar fondos públicos hacia intereses privados. «No vamos a permitir que se pisotee la educación ni al IPN», sentenciaron los representantes estudiantiles durante la transmisión.
El colectivo advirtió que las protestas escalarán si las autoridades federales no intervienen para auditar las finanzas de la institución. La jornada concluyó con la advertencia de que la comunidad politécnica se mantendrá en asamblea permanente para rescatar la autonomía financiera del Instituto.







