Al menos 20,000 estudiantes de educación básica en Tamaulipas cuentan con un diagnóstico de autismo. Ivette Salazar Márquez, titular del Sistema Estatal de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), informó que la cifra abarca los niveles de preescolar, primaria y secundaria.
Sin embargo, la funcionaria advirtió que el dato, basado en registros de la Secretaría de Educación estatal, es impreciso. El número real de casos podría ser superior, debido a que el Sistema DIF aún trabaja en la identificación de menores que carecen de un diagnóstico formal.
Iniciativa para la inclusión educativa
Ante este panorama, el Congreso local analiza una propuesta del diputado Alberto Moctezuma para integrar maestros «sombra» en las escuelas públicas. Estos profesionales brindarían apoyo personalizado a los alumnos con autismo, facilitando su proceso de aprendizaje y adaptación en el aula.
Salazar Márquez sostuvo que diversas dependencias consideran viable la propuesta. Actualmente, las autoridades trabajan en los mecanismos para implementar esta figura dentro del sistema educativo público estatal.
Diagnóstico y subregistro en el estado
La titular de Sipinna reiteró que los 20,000 menores identificados representan una base estadística que requiere actualización constante. La colaboración entre el sector educativo y el DIF es fundamental para reducir la brecha de menores sin diagnóstico.
El objetivo final de estas acciones es garantizar que el sector estudiantil con trastornos del espectro autista reciba el respaldo pedagógico necesario. La formalización de los maestros sombra representaría un avance significativo en la política de inclusión escolar de Tamaulipas.







